SILLAS
miércoles, diciembre 20, 2006

Mirar, elegir, pararse. O mirar, pararse y no elegir sino hasta cuando se ha dado ya el primer paso. La silla como el movimiento imaginado, el cansancio sin esfuerzo, la reacción-acción. La quietud desde el desbalance a través del desapego. Desde, por qué no, la derrota. Sí: la victoria como derrota como victoria como derrota.
Uno siente que está moviéndose y no ha dejado un sólo instante de mirar su silla. Su cuerpo mil y un veces configurado.
Escrito por Alberto Villar Campos @ 1:19 p. m.,
1 Comentarios:
- At 5:32 p. m., Bruno García dijo...
-
lo siento hermano. estuve leyendo tu blog un dia y olvide poner la referencia. ahora mismo borro el post, una burrada mía. afectuosamente